dijous, 26 de juny de 2014

Un viaje inesperado


 Homenaje a la cueva del Parpalló

Una mañana de primavera, hace 18 000 años. El viento frío azota por ráfagas las laderas de las montañas. La cubierta arbórea no es muy importante, dejando una sensación de espacios abiertos muy grandes. El paisaje está cubierto de diferentes tipos de hierbas de diferentes tamaños, líquenes y algunos que otros pinos y árboles acostumbrados al frío. Aún así la vida florece y perdura en estas condiciones. La lucha por la supervivencia es la mayor preocupación para  los pequeños grupos humanos de la zona: nómadas, cazadores, recolectores, pescadores, que por fortuna o no, les ha tocado vivir en este momento. 

En una de las laderas aparece una silueta humana, es Dan´Ha. Un adolescente apuesto, de pelo negro, ojos castaños y de mirada astuta, vestido con traje y zapatos de pieles contra el frío que le cubre todo el cuerpo. El conjunto está hecho varias capas de pieles claras, unidas y cosidas entre si, dándole toda la protección necesaria contra las inclemencias del tiempo. Como armas solo lleva un cuchillo de piedra y una lanza por si surge algún imprevisto. Parece que no le molesta tanto el viento, está acostumbrado, mientras no nevara todo irá bien. Le gusta pasear por la zona, solitario, a la escucha, observando el entorno, las plantas o los animales, pero le ha tocado vigilar los alrededores de su cueva y  si otros grupos humanos desconocidos vienen con malas intenciones. Tiene que estar preparado para avisar a los suyos pero finalmente este día  ha pasado tranquilamente.

Dan´Ha pertenece a la tribu de los talladores de hojas planas, o “Zikha-Uk-Tsi” como se denominan a  sí mismos en su propio idioma. El nombre se debe a las valiosas herramientas de sílex, u otras rocas, que producen y que tienen, en su mayoría, formas planas como algunas de las hojas de los árboles. En ocasiones las intercambian por otras herramientas o productos que necesitan mediante trueque cuando se encuentran en grandes reuniones tribales, dos o tres veces al año.

La tribu,  compuesta por varios clanes o familias que viven aisladas pero están en contacto a menudo, son autosuficientes y autónomas, pueden hacer todo tipo de actividades pero su familia está especializada en el dominio artístico para uso sagrado. Trabajan para toda la colectividad de forma casi anónima pero reciben el reconocimiento por esta labor muy importante dentro y fuera de la comunidad.

Dan´Ha tiene muchas habilidades para un joven de su edad, trabaja con diversos tipos de materiales:  piedra, madera, marfil, huesos, fibras vegetales, y conoce muchas técnicas aunque tiene, como su padre, predilección por el grabado y la pintura de animales, plantas y símbolos en plaquetas de piedra. 

La covacha donde trabaja su padre y vive su familia, sirve también de lugar de culto en ocasiones y de almacén donde dejan piezas y esbozos en diferentes lugares desde hace ya varias generaciones atrás.  Suelen venir, a veces, otros artesanos artistas de otros clanes o familias para aprender, intercambiar información y experiencias.

El verano transcurre mas o menos sin grandes cambios, aunque su padre, en una operación de talla de sílex, se ha herido gravemente la mano, lo que le ha dificultado gravemente la posibilidad de seguir realizando grandes trabajos pero Dan´Ha, que ya tiene quince primaveras, poco menos de la mitad de la vida humana en esa época, ha pedido permiso para sustituirle como gran maestro dedicado a obras artísticas o “Kuer-Ur-Anak”.

Su padre ha aceptado pero ha ido a ver al consejo de ancianos de todas las familias cercanas para proponer a su hijo en el puesto.
Para ser gran maestro es importante efectuar un rito de paso, que consiste en un viaje iniciático. En él, tendrá, entre otras cosas, que elegir un nuevo animal totémico creador para su clan. El viaje tiene sus riegos pero tendrá que asumirlos para superar el rito.
Emocionado y algo asustado a la vez, razonando llega a la conclusión pues puede que este evento sea una gran oportunidad para él, su familia y toda la tribu.

Para empezar su camino, tendrá que esperar la migración anual de los renos en el otoño, en dirección del norte hasta la montañas sagradas.

Dan´Ha se ha preparado para la marcha y junto con dos otros compañeros elegidos por el consejo, emprenderán en breve el viaje de sus vidas. Todo está por hacer y descubrir.

Gonzalo Ortega